Con una prosa poética y lúcida, Morey nos invita a recorrer los territorios del deseo, la contemplación y la rebeldía, evocando figuras míticas como Gerónimo o Puig Antich para preguntarse qué significa vivir auténticamente en un mundo que parece haber perdido el rumbo. Un viaje introspectivo que combina autobiografía y reflexión filosófica para interrogar el enigma de la fascinación. Desde la figura del indio Gerónimo y los dioses de la niñez hasta los fantasmas del franquismo y el asesinato de Puig Antich, el autor explora cómo la contemplación, la pasividad creadora y el deseo ("esa distancia justa" entre cautiverio y libertad) nos sitúan ante un más allá del tiempo y la memoria. En un mundo que él describe como un "Auschwitz generalizado", Miguel Morey se pregunta si la poesía y la moral podrían ser la única salida, y si la patria posible no será acaso la huida, la fuga. La obra, ganadora del XXII Premio Anagrama de Ensayo (1994), se presenta como una "novela familiar" irónica, y un ensayo al mismo tiempo, que no pretende respuestas fáciles, sino abrir interrogantes. _____ Miguel Morey, nacido en Ba