Doña Ana vive obsesionada con no ser enterrada con vida, ante la catalepsia que padece. El conflicto entre don Ramón, un terrateniente ambicioso y corrupto, y don Manuel María, notario íntegro y esposo de doña Ana, que representa los valores de la honestidad y la justicia, completan el eje central de esta novela de corte historicista. Esta mujer de la alta sociedad local, instruida y adelantada a su tiempo, padece la enfermedad conocida como «muerte aparente» y guarda su secreto con absoluto recelo; los ataques de muerte aparente se asociaban con lo sobrenatural y lo misterioso y por este motivo quienes la padecían eran vistos como malditos o poseídos. El conflicto entre los dos protagonistas masculinos se inicia con el intento de soborno al notario para ocultar cargas fiscales en la venta de una finca, hasta que va escalando para llegar al clímax durante la revolución septembrina en España. Ambientada en la Baena de la segunda mitad del siglo XIX, la novela retrata con precisión la vida rural andaluza: el poder de los terratenientes, la represión jornalera, el bandolerismo, las tensiones entre el conservadu